Trastorno del sueño, portada

Trastorno del sueño en niños

El trastorno de sueño en niños es un problema muy habitual, y este se caracteriza por la incapacidad para dormir del niño, incluyendo dificultad para conciliar el sueño o permanecer dormido, quedarse dormido en momentos inadecuados y tener demasiado sueño.

Se asume que es un trastorno de sueño, cuando los problemas de sueño del bebe afectan su vida cotidiana de manera muy significativa, afectando también la relación de padres e hijos, relaciones familiares, sociales y escolares.

Trastornos del sueño hay muchos y muy variados. Por tal razón, es muy difícil encontrar un único factor desencadenante, sin embargo, algunas causas son más frecuentes que otras.

Síntomas de trastorno de sueño en niños.

Debido a la cantidad de trastornos existentes, muchas veces se hace difícil localizar los síntomas. Por otra parte, está la personalidad de cada niño, unos son más activos que otros, unos son perezosos, otros más pausados, por eso se hace difícil reconocer si es una conducta innata del niño o es el síntoma de algún trastorno. En cualquier caso, este atento si su hijo presenta algunos de estos síntomas:

  • Despertares continuos durante la noche.
  • Insomnio.
  • Evita ir a dormir.
  • Ronquidos
  • Deficiencia respiratoria mientras duerme.
  • Realiza mucho movimiento mientras duerme.
  • Habla dormido.
  • No quiere levantarse en las mañanas.
  • Mal humor al despertarse.

Además:

  • Problemas para concentrarse o realizar algún trabajo intelectual.
  • Bajo rendimiento académico.
  • Cambios frecuentes de estado de ánimo.
  • Hiperactividad.
  • Sobreabundante somnolencia durante el día.
  • Dificultad para controlar la ira.
  • Migrañas o cefaleas.
  • Tendencia a distraerse.

¿Cómo tratarlo?

No existe un tratamiento específico, un patrón al que se debe seguir para poder tratar este tipo de trastorno. Cada trastorno es estudiado de forma independiente, tomando en cuenta la edad que tenga en ese momento el niño. Resaltando que existe una gran variedad de tratamientos para cada trastorno.

El primer paso a dar, es la realización de anamnesis, con el objetivo de diagnosticar si nos encontramos frente a un problema de sueño o un trastorno de sueño, recordando que ambos no son lo mismo ni todos requieren tratamiento.

En caso de que sea un trastorno de sueño que amerite terapia, esta quedará en las manos de un profesional de la medicina o de psicología debidamente especializado.

Para iniciar el tratamiento, los padres tendrán que aprender ciertas medidas de higiene del sueño, donde se debe proveer al niño un entorno saludable para dormir; un ambiente que haga sentir cómodo al niño; que no lo moleste, o que cree incomodidades que pueda ocasionar que el niño/niña se despierte.

Existen también casos graves de trastorno del sueño en los que se amerita estar más organizado y enseñar al niño algunas técnicas de relajación que lo ayuden a conciliar el sueño; siempre y cuando el niño tenga la edad y entendimiento necesario para procesar todo lo que debe hacer; si se trata de un caso contrario, evite abrumarlo; y en caso de que no funcione, se tomaría en consideración un tratamiento más invasivo como la recomendación de fármacos.

Malos hábitos que favorecen el trastorno del sueño en niños.

  • Los niños, desde recién nacidos, se les debe acostumbrar a tener pautas de sueño constantes. Quizás sea de manera inconsciente, pero en la mayoría de los casos los padres son los responsables de los problemas de sueño que tenga el niño, ya que les permiten tener hábitos de sueño inapropiados; como es el caso de dormir a la hora que el niño desee.

Dormir a los niños a la misma hora sin interrumpir su ciclo de sueño, permitiéndoles que duerman las horas necesarias para su desarrollo, sería lo ideal para no acarrear en ellos un trastorno de sueño.

Ayuda a tu bebé a conciliar el sueño, aunque muchas veces es una tarea dificil, no es imposible.  

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  • Si el niño posee dificultad para conciliar el sueño, deberá tener paciencia, evitar bebidas que lo estimulen a tal punto que pierda la hora del sueño.
  • Evitar productos que contengan cafeínas; alto contenido de azúcar, o gran cantidad de comida.

Los niños no logran procesar la azúcar de forma rápida, sin embargo, mientras intentan hacerlo, esta se convierte en energía; posponiendo su hora del sueño. Las comidas en cantidades grandes no son procesadas por los jugos gástricos del niño/bebé. El dormir mal, o poco, crea cierto grado de irritabilidad en los niños, manifestándose mediante llantos y rabietas.

¿Por qué los niños necesitan un sueño más silencioso que los adultos?

Los niños no duermen solo para no estar irritables todo el día. Un cuerpo pequeño necesita dormir para crecer, para estar sano. Los músculos, incluido el corazón, se reparan durante el sueño. El sueño también controla señales que envían alertas al niño cuando tiene hambre o, por el contrario, cuando está lleno, lo que ayuda a mantener un peso óptimo.

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