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¿Cómo se desarrolla el lenguaje en los bebés? El secreto está en el balbuceo

Un niño con un vocabulario amplio y correcto es el resultado de una interacción lingüística sana y directa con los padres. El estudio realizado por la Universidad de California explica cómo se desarrolla este lenguaje.

¿Cómo desarrollan los niños su lenguaje y vocabulario? Esta es una cuestión que a menudo no se considera plenamente, pero que es fundamental para conocer el correcto desarrollo lingüístico del niño.

Una interacción sana entre la madre y el recién nacido, por ejemplo, conduce al desarrollo, en este último, de un vocabulario lingüístico más amplio, pero el éxito se encuentra en el balbuceo repetido, no sólo por el recién nacido sino también por los padres que “imitan” al niño.

Esto fue confirmado por un estudio realizado por investigadores de la Universidad de California, quienes analizaron, a través de grabaciones hechas en los hogares de familias con niños pequeños, cómo ciertos tipos de interacciones vocales entre adultos y bebés se asocian con un vocabulario infantil más amplio. Esto explicaría por qué es fundamental interactuar con los niños de inmediato y cómo hacerlo correctamente.

Desarrollo del vocabulario en el recién nacido: la importancia del habla directa

Las investigaciones analizadas por el Dr. Lukas López y sus colegas y publicadas en la revista científica “Plose One”, pusieron de relieve el vínculo entre el balbuceo de los niños en relación con los estímulos auditivos recibidos de los caragueros (cifras de referencia).

Cuanto más estimulen los padres a los niños con sonidos y palabras lingüísticas, mayor será el bagaje lingüístico que acumularán. La consecuencia será un mayor vocabulario para el niño.

Investigaciones anteriores han demostrado que, en el entorno del hogar, las interacciones vocales cara a cara entre los padres que entablaron un lenguaje directo con el niño promovieron el desarrollo del vocabulario del niño.

Algunos estudios de laboratorio realizados en el pasado sugieren que se dan diferentes tipos de vocalizaciones infantiles en respuesta a los estímulos recibidos, por ejemplo, de la madre. Sin embargo, estos estímulos pueden tener efectos diferentes en el vocabulario. Pero, de todos los análisis que se han hecho, pocos han intentado realmente analizar los resultados en un ambiente real de casa como fue el caso de la investigación hecha por el Dr. López.

El estudio sobre el lenguaje de los niños

El estudio, llevado a cabo por la Universidad de California y dirigido por el Dr. López, examinó muy de cerca las piezas de las grabaciones de audio capturadas en un día cualquiera. La muestra examinada incluía la escucha, en 53 hogares donde vivían recién nacidos, del lenguaje y el desarrollo a lo largo del tiempo de los niños.

El análisis duró 13 meses y las grabaciones fueron capturadas por dispositivos de grabación LENA que los bebés usaron durante todo el día. La función de los dispositivos de grabación era medir las interacciones de la voz con los bebés.

Los investigadores pidieron a los padres que anotaran y posteriormente informaran sobre el tamaño del vocabulario de sus hijos y cómo había cambiado con el tiempo.

El análisis estadístico reveló relaciones entre el tamaño del vocabulario y los diferentes tipos de interacciones capturadas en las grabaciones. Específicamente, los niños tendían a tener un vocabulario más amplio si producían más sonidos de balbuceos similares a palabras y, a cambio, recibían más respuestas de los adultos que incorporaban sonidos similares a sus balbuceos.

Los autores formularon una hipótesis:

Esto puede deberse a que a los adultos les resulta más fácil responder de manera significativa a los balbuceos que resuenan más cerca de las palabras reales.

La imitación de los balbuceos del bebé por parte de un adulto, con la reutilización y la expansión de las frases completas por parte del adulto, también puede ayudar a los niños a desarrollar un vocabulario más amplio.

Estas conclusiones, en relación con otros estudios que se han realizado, podrían ayudar a desarrollar nuevas estrategias para ayudar a los niños que tienen dificultades para desarrollar un lenguaje adecuado.

Los autores de la investigación concluyen explicando la importancia de corregir el vocabulario de su hijo cuando se equivoca al pronunciar una palabra.

Simplemente hablando con el niño, encontramos que los padres que responden a la charla de sus hijos con correcciones de palabras y frases tienen hijos que dicen más palabras.

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